Problemas dentales por morderse las uñas

Problemas dentales por morderse las uñas

 

Problemas dentales por morderse las uñas

Problemas dentales por morderse las uñas

 

 

Algo tan común, y que casi todos hemos “probado” alguna vez, como es morderse las uñas se ha comprobado que es un hábito muy negativo.

Este hábito, onicofagia llamado científicamente, es una manía nerviosa que afecta a más personas de las que nos imaginamos, en su mayoría del sexo masculino y, más habitualmente, en la época de la infancia. Los orígines de esta manía suelen ser de tipo nervioso, por problemas de varios tipos o, incluso, por la necesidad de autocastigo.

Independientemente de si es una acción antiestética o, incluso, incómoda, se ha demostrado que incide muy negativamente en nuestra salud, como ha indicado la doctora en Medicina Rochelle Togerson, que afirma que este hábito puede aumentar el riesgo de caer resfriados, amén de otras enfermedades.

Además las personas con esta manía es bastante habitual que sufran “uñazo”, paroniquia, que es una inflamación en la piel de la zona situada inmediatamente bajo la uña. Aquí se produce un molesto y desagradable bulto rojizo que, además de doloroso, puede segregar pus y suele ir precedido de una infección bacteriana.

Los dedos como fuente de bacterias

Si realmente tuviéramos claro la cantidad de bacterias que se acumulan en esta zona sería menos habitual ver a la gente morderse las uñas. El miembro de la American Academy of Dermathology y experto en problemas en trastornos de las uñas, Weill Cornell, ha señalado en la revista Time que la presencia de enterobactrias en los dedos es muy habitual en los dedos. Entre esta familia de bacterias destaca la Salmonella y la E. Coli, de sobra conocidas por todos y no precisamente por sus beneficios.

¿Tienes verrugas? Cuidado extra: el riesgo de propagación a otras partes del cuerpo aumenta.

Por si todo esto no fuera suficiente para dejar la manía de morderse las uñas, Torgerson añade otro problema: afecta muy negativamente a la salud bucodental.

Tenemos que tener en cuenta que este hábito es muy dañino, ya que puede desplazar los dientes de su lugar idóneo y dañar el esmalte.

Según el dermatólogo Chris Adigun, del Langone Medical Centre de la Universidad de Nueva York, las verrugas nacen a partir del papiloma humano (VPH) y el iresgo de que se extienda a la boca aumenta, y mucho, al tenerla continuamente cerca de una.

No es fácil dejar este hábito, pero tampoco imposible, ni mucho menos. Está claro que para dejarlo lo principal es estar convencido de querer dejarlo y tener una fuerte voluntad. La revista Womens Health nos propone cuatro consejos para conseguirlo:

1. Ser consciente de cuándo te muerdes las uñas. Normalmente esta acción se hace de forma inconsciente y automática, por lo que si uno mismo no se da cuenta debería pedir ayuda para ser avisado cuando esté mordiéndose las uñas.

2. Mantener las uñas bien cuidadas: Cuanto mejor sea su cuidado menos tentación de morderlas tendremos.

3. Utilizar productos especializados: Esmaltes amargos por ejemplo, que causan repulsión una vez los “saboreas”

4. Encontrar otra forma de combatir el estrés. Torgersen se centra en la idea de que morderse las uñas es una forma de canalizar o aliviar el estrés, por lo que lo mejor es buscar una alternativa a esta forma de canalización.