La Ortodoncia en niños

La ortodoncia en niños

La ortodoncia es la especialidad de la odontología que se encarga de la corrección de las mal oclusiones dentales, es decir, la especialidad que corrige los huesos y los dientes que están mal colocados, haciendo que los dientes se queden más alineados y bonitos.

La ortodoncia en niños

La ortodoncia en niños

Sus resultados son más efectivos durante la etapa infantil, ya que durante el desarrollo es más fácil corregir los defectos óseos para lucir en la etapa adulta unos bonitos dientes alineados.

La ortodoncia en niños tiene muchas más posibilidades terapéuticas que en otras edades, ello es debido a que durante la infancia concurren una serie de circunstancias muy favorables.

Los huesos de la cara del niño están todavía en desarrollo y aún es posible actuar sobre ellos mediante ortodoncia para conseguir unas proporciones faciales armónicas. Una vez pasada la infancia sólo la cirugía ortognática podrá modificar las estructuras óseas de la cara.

¿Cuándo debemos llevar a los niños a un especialista en ortodoncia?
Sería aconsejable se realizara alrededor de los 7-8 años, ya que es el momento en que ha erupcionado el grupo de incisivos superiores e inferiores definitivos, y el crecimiento óseo es importante, cosa que nos permite diagnosticar si hay algún problema susceptible de corregirlo.

Si el recambio dental y la oclusión son correctos iremos haciendo revisiones anuales para controlar la correcta erupción dental. Igualmente es aconsejable llevar al niño al odontopediatra a partir de los 3 años. Y será éste quien avise a los padres si es necesaria una visita al ortodoncista antes de lo habitual, debido a la presencia de algún problema de mal oclusión esquelética.

¿Qué tipo de aparatos existen actualmente?
A rasgos generales existen 2 tipos de aparatos, removibles y fijos:

Removibles (de quitar y poner). Son aparatos de acrílico, que por medio de unos ganchitos metálicos se aguantan en los molares. Corrigen defectos óseos aprovechando el crecimiento. Estos aparatos no son útiles en adultos. Su uso condiciona los resultados del tratamiento. Cuantas más horas se lleva puesto, más rápida será la corrección. Es preciso llevarlo puesto toda la noche y unas 4-6 horas durante el día.

Fijos. Son aparatos que van cementados a cada diente; pero también hay otro tipo de aparatos fijos complementarios no necesarios en todos los casos. Con los brackets controlamos la posición exacta de cada diente, lo que nos sirve para conseguir una oclusión perfecta.

¿Cuánto puede costar un tratamiento?
Suele costar unos 1.500 euros y uno de ortodoncia fija unos 2.800 euros. Muchas veces, hacer el tratamiento previo de ortodoncia removible, nos puede evitar la necesidad de aparatos fijos.

¿A partir de qué edad el niño podrá utilizar aparatos para los dientes?
Se puede iniciar hacia los 7 años. Los niños a esta edad son conscientes de su utilidad y podemos recurrir a su colaboración. El tratamiento con aparatos fijos se aplaza hasta el recambio de todos los dientes temporales y la correspondiente erupción de los definitivos porque se encargan de posicionar correctamente cada uno de los dientes para conseguir una oclusión perfecta.

¿Qué cuidados debe tener un niño que ya usa aparato?
Se deben extremar las medidas de higiene, principalmente, en aparatos fijos ya que la retención de restos de comida y placa es mucho mayor, por eso se aconseja el cepillado siempre después de comer. Con los aparatos removibles aconsejamos cepillado antes de colocarlo y cuando lo retiramos.

Los tres enemigos de la ortodoncia infantil

Chupar el pulgar es un hábito muy frecuente en el niño, pero si persiste más allá de los seis o siete años de edad provoca una alteración de la oclusión dental denominada mordida abierta.

La interposición lingual es un hábito que consiste en proyectar la lengua entre los dientes en el momento de la deglución, esta fuerza va a separar los dientes provocando mordida abierta.

La respiración oral es un problema que los padres deben conocer y detectar en sus hijos porque puede afectar incluso a su rendimiento escolar. El niño con respiración oral se ve obligado a respirar por la boca debido a una obstrucción nasal crónica. En la esfera odontológica, la respiración oral va a impedir que el maxilar superior se desarrolle con normalidad alterando la armonía facial y generando problemas de mala oclusión dental.