Dentistas británicos alertan: la vida universitaria puede dañar tu salud dental

Dentistas británicos alertan: la vida universitaria puede dañar tu salud dental

Al parecer existe un riesgo nuevo para nuestra salud dental. La dieta, la mala higiene bucal o el bruxismo no son las únicas amenazas y según se explica en un curioso artículo de un diario británico, la universidad podría causar problemas en nuestros dientes. Y es que la mejor época de la vida para algunos puede convertirse en una verdadera pesadilla para nuestro dentista, según afirman los odontólogos británicos, que advierten que los estudiantes universitarios ven desmejorada se salud dental tras el primer año de carrera, debido, principalmente, a los nuevos hábitos adquiridos en la universidad.

El motivo es bien simple y responde al estilo de vida que suelen llevar los jóvenes al iniciarse en el mundo universitario. Entre los principales factores de este empeoramiento están, según los expertos, el exceso de alcohol, el tabaco, la cafeína, las bebidas frías, la dieta rica en azúcares y la falta de sueño. Un coctel explosivo para la salud dental –y general- de cualquiera, que al parecer forma parte ineludible de la vida universitaria al otro lado del Canal de La Mancha.

El Doctor Ken Harris de Newcastle, miembro de la Academia Americana de Odontología Cosmética, asegura que este tipo de nuevos hábitos podría estar en la raíz de los inesperados problemas dentales con los que muchos jóvenes se encuentran al llegar a la universidad.

Entre las causas más insospechadas, Harris apunta a las bebidas energéticas como posibles causantes de daños en la dentadura, pues según Harris “éstas bebidas carbonatadas, incluso en su versión ‘sin azúcar’, contienen ácidos para producir la efervescencia que interactúan con el esmalte, reduciendo su dureza. Si los dientes se cepillan inmediatamente después de consumirlas, las piezas dentales se desgastarán rápidamente”, advierte. Una espera de al menos cuatro horas sería recomendable después de ingerir este tipo de bebidas, pues tras ese período, el esmalte recuperaría su dureza normal y se minimizarían los posibles daños.

Como método de prevención, los dentistas británicos abogan por concienciar a los jóvenes de los problemas que conllevan estos nuevos hábitos, para lograr así paliar los efectos de la vida fuera del nido.

Piercings y problemas dentales

La Escuela de Odontologia de la Universidad de Alberta ha estudiado los riesgos para la salud dental asociados al uso de piercings en labios y lengua. Los resultados son muy claros: el uso de este tipo de elementos conlleva riesgos importantes para la salud bucodental, entre los que destacan la recesión de las encías y el astillado de piezas dentales.

Y es que uno de los trabajadores de la Universidad, Amy Hewko, jefe de periodoncia en la Universidad de Alberta, vivió en sus propias carnes este tipo de problemas cuando contaba con tan solo 17 años, según cuenta él mismo a un medio de comunicación norteamericano. El ahora doctor lucía un aro en su labio con el que jugaba durante un examen, cuando de repente escuchó un chasquido; resultado: un diente astillado.

La investigación ha visto la luz este año, casi 10 años después de aquel chasquido, y sus resultados son esclarecedores: en torno a un 30 % de los sujetos con piercing en lengua o labios ha experimentado una recesión en sus encías y el mismo porcentaje para aquellos que han padecido el astillado de uno o más de sus dientes. En contraste, la cifra entre aquellos que nunca se ha sometido a la perforación de labios o lengua cae hasta el 10 %. Los resultados han sido tan demoledores que el estudio ha sido publicado recientemente por la American Journal of Dentistry, una de las revistas más prestigiosas en el mundo de la odontología.

5 Alimentos que evitar para mantener la salud dental

5 Alimentos que evitar para mantener la salud dental

Este es uno de los pocos conceptos en los que coinciden el 100 % de los dentistas, y es que más de la mitad de la salud dental tiene más que ver no con la higiene bucal, sino con los alimentos que ingerimos. Existen multitud de factores a tener en cuenta si se desea una boca sana y una dentadura perfecta, pero sin duda uno de los más importantes es la alimentación. La boca no es sólo, como en ocasiones hemos señalado, el reflejo de nuestra salud general, sino que también es la primera en enfrentarse a una mala alimentación y sus problemas.

Por eso les proponemos una lista de alimentos que debemos evitar con el fin de no padecer distintos problemas como caries, sensibilidad dental o problemas con el color de nuestras piezas dentales.

 

5 Alimentos que evitar para mantener la salud dental

5 Alimentos que evitar para mantener la salud dental

 

Alimentos con almidón

Como siempre se ha dicho, el azúcar es uno de los peores enemigos de nuestros dientes. Y la causa está en que éstos mejoran la vida y por lo tanto el número de las bacterias que producen la aparición de la caries. Por ese motivo, alimentos como el pan blanco o las patatas fritas pueden contribuir a que bacterias y placa se instalen en nuestra boca y surjan problemas.

El curry

El curry es una mezcla de especias tradicional de la India. Es habitual que entre las muchas que la constituyen se encuentre la cúrcuma, una sustancia con múltiples beneficios para la salud, pero cuyas propiedades colorantes pueden convertirse en un problema para nuestros dientes. Existen, asimismo, multitud de colorantes artificiales que debemos evitar si queremos mantener un color natural en nuestras piezas, por ejemplo, los colorantes alimentarios tan utilizados en los hogares españoles para elaborar paellas y arroces.

Café, té y vino

El café, el té y el vino también pueden dañar y modificar el color de nuestros dientes si el consumo que realizamos es diario. Para evitar sus efectos perjudiciales debemos ser precavidos en su ingesta y mantener un adecuado cuidado e higiene bucales. De modo que las manchas no nos acompañen para siempre.

Frutas secas

Alimentos como las uvas pasas o los orejones de albaricoque son pequeñas piezas de azúcar natural. Al igual que ocurre con las golosinas y dulces, el hecho de que este alimento sea tan pegajoso, provoca que pequeños restos puedan quedar albergados en nuestros dientes, propiciando con sus azúcares la aparición de ácidos que pueden destruir nuestros dientes

Golosinas y chicles

Las golosinas son pequeñas porciones de azúcar refinada, muy pegajosas y que a veces emplean colorantes artificiales (como en el caso de caramelos que tiñen de color la boca del que los come). Por todo ello son la pesadilla de muchos dentistas y odontólogos. Aumentan la posibilidad de padecer uno de los problemas de salud más común del mundo, la caries. Sus compañeros los chicles también provocan este tipo de problemas en su versión azucarada. Pero los chicles también provocan otro tipo de problemas relacionados con la articulación temporo-mandibular o ATM, la más utilizada de nuestro cuerpo y sometida a multitud de posibles problemas.

Muy cerca de ella transcurre el nervio trigémino, con terminaciones en boca, nariz y ojos y muy próximo al nervio auditivo. Por todo ello, los problemas derivados de una mala oclusión pueden agravarse en la masticación constante de chicle y derivar en problemas tales como vértigos, dolores de cabeza, mareos, acúfenos, dolor sordo en la cara, bloqueo de la mandíbula, dificultad para abrir o cerrar la boca, ruidos al abrir y cerrar la boca, etc.

Problemas en el cepillado dental

Problemas en el cepillado dental

Muchos problemas dentales están causados por una mala higiene bucal, sin embargo, esto no significa necesariamente una ausencia de hábitos higiénicos, a veces, simplemente, el cepillado dental no se realiza de forma adecuada, lo que puede ocasionar problemas dentales como infecciones, sensibilidad, etc.

 

Problemas en el cepillado dental

Problemas en el cepillado dental

 

La dureza del cepillado

Es sorprendente que muchas personas padezcan sensibilidad dental por imprimir demasiada fuerza en el cepillado o por utilizar un cepillo de dureza inadecuada. Hay que entender que algunos aspectos como el cuidado de los dientes a veces menos es más, este es el caso de la fuerza con la que nos cepillamos los dientes. Un cepillado demasiado concienzudo puede erosionar el esmalte natural de las piezas dentales, e incluso profundizar en la dentina.

Es conveniente elegir cepillos dentales de dureza suave, a menos que nuestro dentista nos recomiende usar otro tipo. Si el cepillo es excesivamente duro, incluso un cepillado no muy fuerte provocaría problemas en el medio plazo, por lo que es clave acertar con la elección adecuada del cepillo.

El uso de buenas técnicas para realizar el ritual del cepillado también es indispensable. Cada sección de nuestra dentadura requiere una serie de movimientos que variarán en función de su uso y su forma, de modo que no sólo eliminemos la mayor cantidad de placa, sino que además, no desgastemos nuestros dientes en el intento de una mejor higiene.

Uso de complementos al cepillado

El uso de colutorios y seda dental es también una asignatura pendiente para muchos, sin embargo, lo cierto es que estas técnicas también deben incluirse en la rutina cotidiana, a fin de prevenir problemas y profundizar en la limpieza de nuestra boca. Problemas como la gingivitis pueden prevenirse con colutorios y la aparición de caries con la correcta eliminación de restos de comida en los intersticios dentales, es decir, usando seda dental. Cabe recordar que tanto la caries como la gingivitis son los principales problemas dentales de la población, luego estas sencillas recomendaciones nos ahorrarán sin duda alguna visita al dentista.

Otras zonas de nuestra boca

Tampoco hay que olvidar la lengua. Cepillar la lengua suavemente ayuda a eliminar bacterias de esta zona. Debe hacerse con cuidado, pero de forma concienzuda, especialmente durante el primer cepillado del día, pues durante la noche aumenta el número de bacterias en nuestra boca.

El dentífrico adecuado

Otro factor interesante es el uso de una pasta dental adecuada. Hoy en día existen numerosos tipos de dentífricos para multitud de usos: desde el blanqueamiento dental hasta la prevención de la gingivitis o la sensibilidad dental. Como comentábamos en anteriores post, no debemos temer consultar a nuestro dentista acerca de este tipo de cuestiones. El profesional de la odontología conoce mejor que nadie su boca y los problemas a los que tiende, así que un par de preguntas pueden ayudarle a mejorar su higiene bucal hoy y su salud general mañana.

Cepillado en personas mayores

Los más mayores deben ser especialmente cuidadosos con el cepillado y la higiene bucal, ya que están sometidos a una mayor probabilidad de sufrir caries debido, tanto a la disminución salival, como al retraimiento de las encías y los empastes antiguos. Además, numerosos estudios científicos asocian los problemas de encías con enfermedades graves como el Alzheimer y algunos tipos de cáncer. Así que en esta edad una buena salud bucodental es crucial para una buena salud.

El Alzheimer y los problemas de encías

El Alzheimer y los problemas de encías

La mayoría es consciente de que una mala higiene bucodental puede conducir a problemas como caries, gingivitis, mal aliento, etc. Pero lo que pocos conocen es que los últimos estudios científicos alertan de que graves problemas de salud están también asociados con malos hábitos de higiene bucodental.

 

El Alzheimer y los problemas de encías

El Alzheimer y los problemas de encías

 

El pasado año 2010, investigadores de la Universidad de Nueva York descubrieron que existen evidencias científicas que unen la inflamación de las encías con la temida enfermedad de Alzheimer. Tras revisar nada menos que 20 años de datos clínicos procedentes de una muestra de 152 sujetos, encontraron que el cepillado dental durante al menos 2 minutos, dos veces al día puede ayudar a no padecer este problema.

En el estudio, se encontró que la función cognitiva de personas de entre 50 y 70 años con enfermedades relacionadas con inflamación de las encías fue inferior en los test, a la de aquellas que no los padecían. Destacando el problema de que las personas con estos resultados en los test de cognición presentaban 9 veces más probabilidades de padecer problemas de Alzheimer, que aquellos con mejores calificaciones y sin problemas bucodentales.

El estudio tuvo en cuenta, además, factores que pudiesen distorsionar los resultados a modo de sesgo, como el tabaquismo, la obesidad o la pérdida de piezas dentales. Sin embargo, tras aplicar todos estos factores, los resultados seguían indicando una relación entre los problemas de encías y la cognición en personas de edad avanzada.

Ya en 2013 y esta vez en Reino Unido, la Universidad de Central Lancashire amplió y corroboró las sospechas de estos resultados al comparar muestras del cerebro de 10 pacientes que conviven con el mal de Alzheimer, con 10 que no padecen dicha enfermedad.

El análisis evidenció que la bacteria –Porphyromonas gingivalis- se encontraba presente en las muestras de los pacientes afectados por Alzheimer, pero no en aquellos que no padecían dicho mal. La P.gingivalis está directamente asociada a problemas en las encías, concretamente a la enfermedad periodontal crónica.

Un año después, en 2014, el equipo británico realizó un nuevo estudio, esta vez en ratones, cuyos resultados fueron publicados en la más prestigiosa revista médica acerca del Alzheimer. El estudio concluyó que estas bacterias podrían llegar al cerebro a través de su propia movilidad, alcanzándolo mediante los nervios de las encías o quizá, especulan, introduciéndose en el torrente sanguíneo, pues este tipo de problemas de encías generan sangrado, a través del cual podrían viajar las bacterias.

Como advertimos en post anteriores, los problemas relacionados con la higiene de nuestras encías podrían ser la causa o el agravante de muchos problemas médicos graves, como recientemente mostró un estudio acerca del cáncer prostático.

Del mismo modo, algunos estudios apuntan a este factor como importante en los casos de cáncer pancreático, uno de los más agresivos, una opinión muy fundada que se desprende de un estudio científico realizado en 2007 en Boston, Estados Unidos.

Para tratar de evitar los problemas de encías es fundamental acudir al dentista al menos una vez al año, asiduidad que debe incrementarse en caso de molestias o sangrado; así como cuidar especialmente la higiene dental, sometiéndonos a limpiezas profesionales periódicas. No hay que olvidar que los expertos recomiendan complementar los hábitos higiénicos habituales de cepillado dental, con el uso de colutorios, seda dental, etc., a fin de asegurar una mayor eficiencia que con el cepillado habitual.