Nanotecnología para nuestros dientes

Nanotecnología para nuestros dientes

Al parecer, la nanotecnología podría suponer un antes y un después en el cuidado de nuestros dientes, según se desprende de las últimas innovaciones y estudios realizados por las Universidades de Rochester Pensilvania. La pasta de dientes tradicional podría incluir en breve un curioso reclamo “ahora con nanotecnología”, que contribuiría de forma significativa a reducir el número de casos de caries.

Nanotecnología para nuestros dientes

Nanotecnología para nuestros dientes

 

En una labor conjunta, estas dos universidades americanas han diseñado unas nanopartículas capaces de administrar fármacos y remedios que protegerían nuestros dientes de los daños de la placa bacteriana y prevendrían de forma muy efectiva la aparición de caries, según apunta la web: http://www.medgadget.com/

Las partículas están diseñadas con un recubrimiento exterior cargado positivamente, que se uniría con aquellos lugares de carga negativa, que incluyen la película viva de la placa bacteriana y el esmalte dental. Dado que los núcleos de estas partículas son hidrofóbicos, es decir, repelen el agua y que además están cargados con farnesol -un fármaco antibacteriano de origen orgánico que mejoraría sustancialmente la eficacia del mismo-, los núcleos liberan el fármaco en ambientes ácidos rápidamente, lo cual es muy efectivo, pues cuando las bacterias cariogénicas comienzan a rodear el diente y formar las biopelículas, éstas pueden hacer subir el pH de nuestra boca desde 4.5 hasta 5.5.

Es decir, justo cuando se produzca la formación de placa bacteriana en nuestra boca, la nanotecnología adherida al punto exacto donde ésta se forma, se pone en marcha y libera el medicamento que destruye las bacterias, impidiendo la formación de placa bacteriana y actuando contra la ya formada.

Los estudios han mostrado que en una aplicación tópica, las nanoparticulas cargadas con el farnesol son hasta cuatro veces más potentes en la destrucción de agentes patógenos como el Streptococo mutans -que habitualmente es el principal responsable de la caries-, de lo que el fármaco es sin esta nueva tecnología. Se atribuye este hecho a la capacidad de las nanoparticulas para adherirse, liberándolo de forma controlada, concentrando el mismo en las zonas donde el crecimiento bacteriano (biopelícula) es mayor. Los modelos de laboratorio de los dientes y el deterioro mostrado en la placa bacteriana muestras que las particular son capaces de reducir la estabilidad de estas películas bacterianas haciéndolas más frágiles y rompibles, luego también actúan contra la placa ya formada.

En ensayos clínicos mostraron además reducciones tanto en el número como en la gravedad de la caries dental en ratones de laboratorio tratados dos veces al día con las nanopartículas cargadas con farnesol. Las aplicaciones de farnesol sin ésta nueva biotecnología mostraron ser menos eficaces en combatir las caries.

Sin embargo, este tipo de método tiene posibles inconvenientes, como advierte el científico Dong Wang, del Medical Center en Omaha, perteneciente a la Universidad de Nebraska, pues debido a las nanopartículas atacan los biofilms, en lugar de únicamente los dientes, éstas podrían atacar en la lengua u otras partes de la boca, teniendo un efecto negativo sobre algunas bacterias que pueden resultar beneficiosas. Debido a que estas nanopartículas atacan de forma indiscriminada, y a que son inevitablemente ingeridas tras la aplicación en los dientes, los investigadores creen que deberán testar la seguridad de esta nueva tecnología antes de que la misma pueda ser introducida en el mercado de la higiene dental. Se está estudiando, por ejemplo, el hecho de que estas nanopartículas podrían producir daños en el tracto gastrointestinal, si alcanzan las bacterias que hay en nuestra flora.

En cualquier caso, podemos imaginar que un futuro próximo consideraremos común el uso de partículas en buena parte de las pastas de dientes y enjuagues bucales que encontremos en el mercado, lo cual podría repercutir en una menor incidencia de caries.

El estudio, que se publicó el pasado mes de febrero, puede consultarse en inglés a través de la web: http://pubs.acs.org/doi/abs/10.1021/nn507170s

Blanqueamiento dental

Blanqueamiento dental

Una de las técnicas de estética dental más solicitadas en la actualidad es el blanqueamiento dental. Capaz de devolverle el brillo a sus piezas dentales, este procedimiento puede realizarlo cualquier persona que posea una dentadura sana, es decir, que no padezca una excesiva sensibilidad dental o caries. Ese molesto tomo amarillento de los dientes puede solucionarse con el blanqueamiento profesional, que a diferencia de lo que algunas personas piensan, no deteriora el esmalte natural de nuestras piezas dentales.

 

Blanqueamiento dental

Blanqueamiento dental

 

Blanqueamiento en casa

El blanqueamiento en casa es una de las técnicas utilizadas. Se basa en uso de una férula que incluye un gel blanqueador. Su precio está entre los 180 y los 250 euros, y el tratamiento puede durar entre 10 y 15 días dependiendo del paciente y el gel empleado. Antes de realizar uno de estos tratamientos, es importante ponerse en manos de odontólogos especialistas que puedan realizar un chequeo previo de la dentadura a tratar. Descartar posibles problemas dentales es imprescindible para evitar efectos secundarios indeseados, como hipersensibilidad dental.

Blanqueamiento laser

Una sesión laser equivale a un tratamiento de blanqueamiento en casa durante días. El porqué es sencillo: gracias a la tecnología láser se logra abrir el poro en nuestras piezas dentales, lo que facilita que el peróxido de hidrógeno -presente en el gel empleado sobre nuestros dientes- penetre más y alcance la dentina con mayor eficacia. Las sesiones de este tipo de tratamiento tienen una duración aproximada de 30 minutos. Para proceder se requiere una férula única en cada dentadura, además de un protector para las encías y otro para nuestros ojos. El tratamiento no es doloroso y únicamente provoca sensibilidad dental, la cual desaparece unas 72 horas después.

Tras el tratamiento se recomienda seguir una dieta no demasiado exigente con nuestros dientes. Evitar el tabaco es muy importante, pues la nicotina es una de las principales causas que deterioran el color blanco de nuestros dientes, depositando sustancias en nuestra dentadura que la oscurecen progresivamente. El café, el vino, el curry o la fresa también son enemigos habituales de una dentadura sin manchas, por lo que también deben evitarse, especialmente después y durante el proceso de blanqueado.

Tratamiento combinado

Los mejores resultados en este tipo de técnicas se consiguen combinando ambos tratamientos. Una visita a nuestra clínica de confianza para el blanqueamiento láser puede ir acompañada de una férula, que nos permita continuar el tratamiento en casa durante unos días. De este modo lograremos unos efectos más pronunciados y duraderos.

Cómo y cuándo

Es importante entender que el blanqueamiento dental no sustituye a la higiene bucal y que sus efectos son únicamente estéticos y no previenen la formación de placa bacteriana en nuestra boca. Es conveniente habernos realizado una limpieza profesional con anterioridad a someternos a tratamientos estéticos, sin embargo, los expertos desaconsejan hacerlo justo antes, ya que a menudo una limpieza profunda de nuestros dientes desencadena sensibilidad dental, que se agravaría en caso de someternos al tratamiento de blanqueado. Prevenir y realizar una limpieza al menos un mes antes del tratamiento láser es una opción interesante. Tras someternos a limpieza y blanqueado combinado los efectos pueden durar hasta un año.

Este tipo de tratamientos dan muy buenos resultados en dientes que amarillean por el uso y el tiempo. Sin embargo, existen otros problemas para los que estas técnicas no son el enfoque adecuado; por ejemplo, los dientes manchados por tetraciclinas no recuperan su tono con estos procedimientos y requieren otras opciones distintas, como el uso de carillas; una solución que da excelentes resultados en este tipo de casos.

Clínicas dentalbite ofrece sesiones de blanqueamiento dental mediante láser entre sus promociones. El equipo de dentalbite dispone de los mejores facultativos que te ofrecerán el más completo servicio para que disfrutes de una sonrisa perfecta. Si deseas información sobre el blanqueamiento dental en clínicas dentalbite, puedes acceder a la web: http://www.dentalbite.com/blog/promociones/

 

Los tres problemas bucales más comunes

Los tres problemas bucales más comunes

Caries

La caries es una de las afecciones más comunes, de hecho, solo la supera el resfriado en frecuencia e incidencia en la población. Esta dolencia aparece habitualmente durante la infancia y la juventud, aunque puede darse en otros períodos de la vida. Se produce cuando las bacterias dentro de nuestra boca convierten los carbohidratos, principalmente los azúcares y el almidón, en ácidos. La combinación de éstos con las bacterias y los restos de nuestra alimentación producen placa, que se adhiere a nuestras piezas dentales. Si no se limpia, pasa a convertirse en sarro y su acumulación provoca un desgaste del esmalte y crea agujeros en nuestros dientes. Estos son a menudo indoloros, pero si dejamos pasar el tiempo, pueden llegar a ser muy profundos y producir un intenso dolor.

Debido a este proceso, es recomendable pasar al menos una vez al año por la consulta de su odontólogo, especialmente durante los períodos de mayor incidencia: la infancia y la adolescencia. Mediante sencillas e indoloras pruebas, el dentista es capaz de advertir caries incluso antes de ser visibles, lo que puede ayudarnos en la prevención y el cuidado de nuestra boca, ahorrándonos un mal trago en el futuro.

Gingivitis

Esta dolencia afecta principalmente a las encías y otros tejidos de nuestra boca. Al igual que la caries, se produce principalmente por la placa y el sarro acumulados, que derivan en una infección por toxinas y bacterias. Estas inflaman nuestra boca y producen enrojecimiento, sangrado, aftas y dolor.

Existen diversos factores que pueden convertirnos en candidatos a padecer este problema, más común de lo que se cree: una infección generalizada, el uso de determinados medicamentos, algunas píldoras anticonceptivas e incluso una diabetes no controlada pueden derivar en gingivitis.

Para diagnosticar este problema, su odontólogo examinará su boca en busca de inflamación y restos de placa en la base de los dientes. Su tratamiento es sencillo, en ocasiones basta con una limpieza a fondo para desechar los depósitos de sarro en las piezas dentales. Si se padece este tipo de problema, es posible que su dentista le recomiende algunos cuidados adicionales en su higiene bucal, añadiendo al cepillado tanto el uso de enjuagues antibacterianos como la limpieza con seda dental. Si el caso está relacionado con una ortodoncia o el uso continuado de una férula de descarga, su médico quizá reemplace los aparatos.

Tras la limpieza a fondo y cuando la posibles causas hayan sido atajadas, el problema debe mejorar en apenas dos semanas. Así que si padece sangrado de encías, no lo dude y acuda a su dentista, porque puede eliminar este problema de su vida más rápido de lo que cree.

Halitosis

Si bien la halitosis no es en principio una enfermedad, sí que es un molesto compañero para aquellos que la sufren. El mal aliento puede ser producido por multitud de factores, desde alimentos que hayamos ingerido, hasta problemas más graves como infecciones, gastritis y hasta cáncer. La halitosis es un síntoma, no una enfermedad en sí misma, por lo tanto, el dentista debe tratar de encontrar el problema subyacente. Si la halitosis es muy persistente, lo más probable es que esté producida por compuestos sulfúricos asociados a la vida metabólica de las bacterias.

Para deshacerse de este problema existen multitud de enfoques, pero lo básico es abandonar el tabaquismo –en caso de ser fumador- y moderar el consumo de alimentos con sabor intenso. Generalmente un cuidado extra de la higiene bucal propicia una mejora ostensible de este problema. Una limpieza a fondo en la consulta de un higienista dental, usar colutorios bucales que permitan alcanzar las zonas detrás de nuestra lengua o el uso de seda dental puede ayudarnos. Si todo esto falla, nuestro odontólogo puede recetarnos algunas soluciones antimicrobianas más potentes.